Fidel Castro: escultor de ideas

A resistir cualquier peligro y enfrentar de pie las amenazas enseñó Fidel Castro a su pueblo, como guerrillero incansable desde aquella madrugada del 13 de agosto de 1926 en Birán, en que la historia alumbró a un Gigante.

Amado por los amigos, respetado por los enemigos. Sus seguidores se emocionan frente a su estatura universal, mientras los adversarios, empequeñecen mucho más cuando aparece con su traje verde olivo, la luz que le acompaña y esas manos “inquietas y huesudas”, como él mismo las calificó ante la pintura de Guayasamín.

Ver la entrada original 535 palabras más

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s